martes, 9 de septiembre de 2014

Libano: Sacrificio cristiano para detener al Estado Islámico



 Foto: Combatientes cristianos en el norte del Kurdistán con un vehículo abandonado por el EI en su huida.

"¿Tomaría Ud. las armas en un caso parecido en el cuál su vida y la de sus familiares estén en peligro?

 Esta noticia es importantísima porque pone en el tapete mundial, saber qué debe hacer la iglesia ante el embate del islamismo y la islamización del mundo como lo han declarado y están en proceso de hacerlo.

¿Es lícito tomar las armas como los cristian
os libaneses? ¿Es mejor emigrar hacia otros país e para salvar vidas y bienes? ¿Será mejor permanecer en el país, esperar en el Señor y dar testimonio de Jesucristo aunque pierdas la vida?

Considero que por eso es necesario estar preparados para estos momentos de los cuales nos habló el Señor, que sucederían antes de su Regreso. Lo que sí me detengo a pensar lo difícil que debe ser dar testimonio de Jesucristo y anunciar el Evangelio de Salvación, empuñando un fusil. Es una situación difícil de enfrentar sin estar llenos del Espíritu de Dios. Definitivamente, la mejor manera de prepararse para esa hora, es buscar el rostro del Señor y llenarnos del Espíritu de Dios y ÉL nos guiará en la hora oscura".
Emmanuel Garcia


 Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja.
52 Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.
53 ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? Mateo 26: 51-53

 

Cuando los bárbaros del Estado Islámico desenvainaron la espada, los cristianos pusieron tierra por medio. El pasado junio, con la caída de Mosul, inauguraron una diáspora que les ha convertido en eternos fugitivos. Miles de fieles permanecen varados en edificios a medio construir en el Kurdistán iraquí con el punzante desasosiego del invierno que se avecina. Otros estrenan vida en Europa, lejos de un horror que todavía duele. Y un pequeño escuadrón de hombres, cansado de poner siempre la otra mejilla, ha renunciado a huir y se enfrenta a los verdugos que han devastado sus pueblos; saqueado sus casas y sajado varios milenios de arraigo. "Lo perdimos todo. Muchos optaron por emigrar pero las tropelías que padecimos terminaron convenciendo a algunos de la necesidad de defender nuestra tierra y nuestro pueblo", narra a EL MUNDO el cristiano Odisho Yusef, ex soldado del ejército iraquí. A sus 58 años, lidera un batallón de combatientes cristianos asirios que se hacen llamar "Dwekh" (los que se sacrifican, en la vetusta lengua asiria). "Somos un pequeño ejército que integran cristianos procedentes de distintos lugares de la provincia de Nínive. Tomar las armas no fue una decisión fácil pero no había más remedio que ser realistas", arguye su cabecilla.

Hasta ahora la menguante minoría cristiana -en la última década más de un millón de creyentes ha abandonado Irak- había rehuido la posibilidad de establecer un grupo armado propio. La ofensiva de los extremistas -que ha expulsado a varios cientos de miles de cristianos; confiscado sus propiedades y ocupado iglesias y monasterios- ha impuesto un cambio de estrategia. "Hemos armado a unos 40 hombres que se han desplegado en el frente de Dohuk (a unos 80 kilómetros de Mosul). Queremos lanzar un mensaje a nuestra gente. No es momento de exilios. Es tiempo de defender nuestra tierra", declara a este diario Emanuel Khoshaba, secretario general del Partido Patriótico Asirio, una de las formaciones cristianas que opera en la región autónoma del Kurdistán. "Todas las armas han sido adquiridas por el partido y los jóvenes que se han alistado han sido entrenados por ex oficiales del ejército iraquí", detalla el político. La compra de arsenal ha sido sufragada por la diáspora que observa la tragedia desde Europa o Estados Unidos.

'Nuestro grupo es solo de defensa'

El aún diminuto pelotón -que, según Khoshaba, trabaja para acoger a nuevos voluntarios- coopera con los "peshmergas" (tropas kurdas) en los pueblos de mayoría cristiana conquistados por los yihadistas en la provincia de Nínive. "Nuestro grupo es solo de defensa. Velamos por áreas liberadas como Talessfek y alrededores", aclara Yusef. Los combatientes cristianos han arrumbado el recelo inicial hacia los uniformados kurdos, que a principios de agosto se retiraron de los poblados cristianos a su cargo dejando vía libre a la llegada de los extremistas. "Es cierto que se marcharon pero ahora estamos luchando codo a codo", apunta Khoshaba.

El experimento bélico ha desempolvado el recuerdo de las milicias cristianas que florecieron durante la guerra civil libanesa. Los partidos asirios recibieron recientemente la visita de representantes de las Fuerzas Libanesas, un grupo armado cristiano reconvertido en movimiento político. Y una delegación de funcionarios libaneses también discutió con las autoridades kurdas la posibilidad de armar a los cristianos iraquíes. El estamento castrense del Kurdistán barrunta incluso la creación de una unidad de soldados cristianos bajo el mando de los 'peshmergas'. "No queremos formar una milicia. Queremos seguir cooperando con los 'peshmerga' y necesitamos recibir con premura apoyo de la Unión Europea y Estados Unidos", concluye el líder de la formación cristiana, partidario de que la comunidad cristiana pueda regresar a sus hogares con protección internacional.

Fuente: ElMundo

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