sábado, 21 de junio de 2014

Irak: aumenta la tensión con demostración de fuerza chiita



Según la visión dada a Nabucodonosor e interpretación al profeta Daniel, quedó establecido que el reino del Anticristo estará formado por 10 naciones que provendrán, cinco de parte del antiguo imperio romano de oriente y cinco naciones nuevas que no existían en ese entonces.

Veamos la revelación dada a Nabucodonosor y a Daniel:

"Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo.

Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido.

Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil.

Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro."


 Pudiéramos atrevernos a adelantar la conformación de esos 10 reinos que nos habla Daniel: Irak, Siria, Líbano, Jordania, Arabia Saudita, que fueron parte del Imperio Romano de Oriente, y las nuevas naciones surgidas al final de los tiempos: Qatar, Bahréin, Kuwait, Omán y Emiratos Ärabes Unidos, que juntas concentran más del 60 % de las reservas de hidrocarburos en el mundo.

Cuando surja el Estado Islámico de Siria y Levante en las regiones en disputa en Siria e Irak, es probable que estaríamos presenciando el cumplimiento de la profecía que declara que el cuerno pequeño, significando este Califato, derribará a 3 de los reyes que lo verán surgir, que muy bien pudieran ser Irak, Siria, Jordania o Líbano.

De estarse cumpliendo esta profecía de la caída de tres reyes ante el cuerno pequeño que va surgiendo, el reloj profético para el levantamiento de la iglesia estaría muy adelantado, en cuanto la iglesia duerme el sueño de las vírgenes insensatas. Por Emmanuel Garcia




Miles de milicianos chiitas fieles al poderoso clérigo Moqtada al Sadr desfilaron este sábado por las calles de la capital iraquí, Bagdad, en una demostración de fuerza que se teme pueda subirle la temperatura a las ya estresadas relaciones sectarias por el avance de los extremistas sunitas del Ejército Islámico de Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés).
El clérigo, cuyo ejército Mehdi luchó contra las fuerzas estadounidenses en Irak durante años, convocó un desfile militar en todo el país.


Los corresponsales anticipan que el despliegue será visto como un desarrollo preocupante por el gobierno iraquí, que está lidiando con la realidad de que ISIS controla extensas áreas de territorio y está a las puertas de Bagdad.
El sábado, funcionarios del gobierno admitieron que los militantes liderados por el grupo ISIS se tomaron un cruce con Siria estratégicamente importante, cerca de la ciudad fronteriza de al Qaim, tras matar a 30 soldados en una batalla que duró un día entero.
La captura de ese cruce podría ayudarle a ISIS a transportar armas y otros equipos entre los diferentes campos de batalla, señalan los analistas.
Respecto a las aseveraciones de los militantes de que han capturado partes de la refinería más grande de Irak, en Baiji, el gobierno volvió a negar que fuera cierto, aunque admitió que el ejército estaba enfrentando "ataques violentos".


Miles de iraquíes, la mayoría chiitas, se han presentado como voluntarios para luchar contra ISIS, urgidos por un llamado de la más alta autoridad religiosa chiita, el Gran Ayatola Alí al Sistani.
No obstante, el corresponsal de la BBC Jim Muir, quien se encuentra en el norte de Irak, señala que el impresionante desfile de hombres ataviados con uniformes militares y cargados de armas aumentará las tensiones sectarias en momentos en el que el gobierno está bajo presión para que unifique al país contra los extremistas.

Camino a Bagdad

 Mientras que mantienen la presión sobre Bagdad en el norte, donde hay enfrentamientos constantes en un cinturón a unos 70 kilómetros de la capital, los militantes rebeldes sunitas ahora parecen estarse preparando para avanzar desde el occidente, indica Muir.

Desfile militar de chiitas en Irak
Miembros del ejército Mehdi también marcharon en otras ciudades del país.
Además de haberse tomado el cruce fronterizo próximo a al-Qaim, los rebeldes aseguran haberse tomado la ciudad misma, así como a Rawa, a unos 70km hacia el este, la cual es la siguiente parada en el río Éufrates camino a Bagdad.

Al suroriente de Rawa, la ciudad de Aneh aparentemente también cayó en manos de los militantes sin necesidad de combates, y hay informes de que el cuartel regional del ejército iraquí cercano está rodeado.
La provincia de Anbar es muy tribal, y los rebeldes dicen que están negociando la entrega de poder en ciudades y aldeas sin derramamiento de sangre gracias a la cooperación de las tribus locales.
Desde enero ya controlaban la ciudad de Faluya, a apenas 30 kilómetros de Bagdad, y gran parte de la capital regional Ramadi, unos 40 kilómetros más al occidente.

Muir explica que parecería que los militantes quieren conectar esas dos áreas y asegurarse el control de todo el valle del Éufrates desde la frontera siria hasta Bagdad.
Las dos ciudades que controla el gobierno, Hit y Haditha, se mantienen como los obstáculos entre Aneh y Ramadi.

Si los rebeldes pueden unir esas dos áreas y tomar el control total en Rimadi, dice Muir, podrán preparar un asalto por la zona occidental de Bagdad, usando a Faluya como trampolín.


  • Los sunitas y chiitas comparten las creencias fundamentales, pero difieren en la doctrina, rituales, leyes, teología y organización religiosa
  • El origen de la división se debe a una disputa sobre quién debería haber sucedido al profeta Muhammad como líder de la comunidad musulmana
  • Los sunitas son la secta mayoritaria en el mundo musulmán pero los chiitas, la mayoría de ellos etnicamente árabes, representan entre el 60% y 65% de la población iraquí; los sunitas son el 32-37%, dividido entre árabes y kurdos
  • Los árabes sunitas dominaron a Irak bajo Saddam Hussein y su actitud hacia los chiitas alimentó las tensiones sectarias; la invasión liderada por Estados Unidos en 2003 le dio la oportunidad a los chiitas de buscar reparación
  • Nouri Maliki, el primer ministro, ha sido acusado de negarle a los arabes sunitas una representación significativa y de la aplicación de políticas de seguridad dirigidas a ellos.
Fuente: BBC

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué piensas de esto? Tus comentarios pueden ser anónimos o no, y serán muy agradecidos, por más corto que sean. Sé respetuoso.