sábado, 1 de junio de 2013

Estas Invitado a la Fiesta de Bodas más Grande de la Historia de la Humanidad?

Estas invitado a la fiesta de bodas más grande la historia de la humanidad?

Sin Santidad nadie verá al Señor. Su Novia es pura, sin mancha y sin arrugas.

Mateo 22:2-14

Cuando en el mundo se hace una fiesta y en especial cuando es de bodas y sobre todo cuando es de alguien muy importante, muchos deseábamos estar, y cuando no nos invitaban nos sentíamos mal, despreciados, y algunos hasta les daba  fiebre de la pura decepción.
En el cielo va a llevarse a cabo una gran fiesta, el problema es que muchos no se preocupan si están invitados o no.
¿Qué se va a celebrar? La boda más sonada. V 2 “ El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo;”

¿Quiénes se casan? Jesucristo y su novia. Apocalipsis 19: 7 “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.”

¿Jesucristo, el rey de reyes? En verdad que su novia tiene que ser alguien hermosa, alguien muy especial, imagínate la Novia del Rey de reyes.

¿Quién será la novia? Nada menos y nada más que la iglesia rescatada a precio de sangre. Efesios 5: 25 “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,” apocalipsis 19: 7 “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.”

Jesús nos ama y por eso el insiste en darnos nuestra salvación y además en hacernos su esposa.

1. Primera Invitación: V 3 “y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir.” A nadie le intereso la fiesta. Simplemente no quisieron ir. Cuantas veces Dios nos llama y nosotros simplemente no queremos asistir.

2. Segunda Invitación: nos da razones, se humilla al grado de darnos explicaciones, argumentos para que asistamos. Nos hace ver que el ya tiene todo preparado, todo lo tiene para nosotros. V 4 “Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas.”
Pero nosotros tenemos siempre una disculpa para dejarlo esperando, por lo general tenemos dos disculpas que utilizamos con mucha frecuencia:

2.1. Estamos muy ocupados, el trabajo, las cosas del hogar. V 5 “Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios;”

2.2. Estamos enojados por que a través de su palabra nos dijo unas cuantas verdades. V 6 “y    otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron.”

Nos ofrece lo mejor y nosotros lo avergonzamos, y esto nos convierte en personas no dignas de tanto amor. V 8 “Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos.”

 3. La tercera Invitación: si nosotros lo despreciamos el también nos ignora, ahora la invitación es para cualquiera que quiera asistir a la fiesta. V 9 “Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis.”
Los suyos no lo quisieron recibir entonces se extiende la invitación a los extraños. Juan 1: 11 “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.” Es decir gracias a que su pueblo lo desprecio, nosotros tuvimos el privilegio de ser invitados.
Ahora nosotros tenemos la bendición de ser llamados para darle celo a su propio pueblo. Romanos 11: 11 “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.”

Dios no hace acepción de personas. V 10 “Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.” Las bodas fueron llenas había muchos invitados.

Cuando se trata de buen banquete y sobre todo gratis todos quieren estar, la bendición no está solo en que el lugar este lleno sino en que los invitados al aceptar la invitación estén dispuestos a someterse a las normas de la fiesta. V 11 “Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.”

En la antigüedad los dueños de la fiesta no solo invitaban a la gente, ellos les proveían del atuendo que tenían que usar. Por eso el invitado no tuvo excusa, y lo único que hizo fue quedarse callado. V 12 “Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.” Muchos prefirieron no ir, este aparentemente hizo algo mas… al menos fue, pero la cuestión no es solo estar adentro. La cuestión es estar acorde a la invitación. Dios aborrece a los tibios.

El vestirse con traje de boda significa que Jesucristo exige un cambio en  nosotros, que dejemos nuestra manera vana de vivir, si le estamos ya sirviendo que lo hagamos de manera diligente y no a medias.
Cuando nosotros aceptamos a Cristo en nuestro corazón le estamos aceptando la invitación. Pero no es para que le sigamos a nuestra manera, sino a la manera de Cristo. V 13 “Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.”
Es fácil aceptar el llamado. Total lo único que nos ofrece son bendiciones, hoy en día todos quieren ser cristianos, las promociones de milagros son numerosas, sanidad, prosperidad. Etc.

Definitivamente aceptar el llamado y seguirnos llamando cristianos es fácil, lo difícil y par algunos imposible, es someternos a la voluntad de Jesucristo. V 14 “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.”
Cuando escucharon la invitación del rey algunos tuvieron excusas para no asistir, otro asistió pero no cambio, siguió viviendo igual.

La invitación de Jesucristo ya esta echa ¿Cuál es tu excusa para no asistir?
Y si ya eres de los que acudió al llamado y ahora te llamas cristiano. ¿Cuál es tu excusa para no cambiar? Recuerda que Jesucristo a los tibios los vomita.

Fuente: Central de Sermones

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