miércoles, 29 de agosto de 2012

DECADENCIA Y PERVERSION EN LA MUSICA CRISTIANA

PUBLICADO POR SANDY DIAZ SÁBADO, 14 DE JULIO DE 2012
 
“Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos” Amós 5:21,23  “…Cantará Tiro canción como de ramera”. Isaías 23:15b

“Y haré cesar el estrépito de tus canciones, y no se oirá más el son de tus cítaras” Ezequiel 26:13
Dios les bendiga: Al tomar el tema de la música, estoy consciente de lo polémico que este tópico puede resultar, ya que a la mayoría, si no es que a todos los seres humanos, nos gusta la música. Al estudiar el origen de la música, nos damos cuenta que ésta se origina más allá de este mundo. A fin de poder entenderlo, hagamos un recorrido escriturar respecto de este tema a desarrollar.
La primera mención al tema de la música, ocurre en Genesis 4:21, donde se nos da el dato del primer músico en la tierra (por así llamarlo). “Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta“. Conviene aclarar, que cuando en la Biblia se postula a un personaje como el padre de algún movimiento, actividad o clan, lo que se está estableciendo es el fundador o punto de origen de tal asunto. Luego, entonces podemos trazar la historia de la música en la tierra a partir de este personaje llamado Jubal en las escrituras vetero-testamentarias.

De la paternidad creativa de los instrumentos musicales que se mencionan, la Biblia guarda silencio y no nos provee detalles al respecto. Más adelante, nos encontramos con el pasaje de Éxodo capítulo 15 donde Moisés y el pueblo de Israel celebran la liberación portentosa que Dios les hiciera de los ejércitos egipcios mediante la apertura y división del mar rojo, entonando el famoso Cántico de Moisés (Éxodo 15:1-18). Pudiera ser posible que tal acontecimiento fuese acompañado por instrumentos musicales propios de la época, aunque la Biblia solo hace mención del pandero: “Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas” Éxodo 15:20. Varios siglos después, nos encontramos al más famoso músico, bíblicamente hablando, a David, al cual la Biblia llama “El dulce cantor de Israel” (II Samuel 23:1) tocando el arpa para Saúl, el primer Rey de la nación hebrea. Saúl había desobedecido a Dios y como consecuencia Dios le desechó, posteriormente la Biblia nos dice que estaba siendo atormentado por un espíritu malo. Aquí es donde aparece David, tocando el arpa para Saúl durante sus momentos críticos. Saúl experimentaba alivio cuando David tocaba para él, ya que la Biblia nos revela que el espíritu malo lo dejaba cuando David tocaba en su presencia. “Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él” I Samuel 16:23. David no solamente fue “el dulce cantor de Israel”, sino que fue el precursor del sistema de adoración judaica, ya que sus salmos, que en realidad eran melodías llamadas Salmodias, constituyeron el himnario de la religión judaica desde sus primeros tiempos, hasta nuestros días.

Más tarde en la narrativa bíblica, vemos a David, ya establecido como Rey de la nación hebrea, intentando transportar el arca de Dios de regreso a Jerusalén. La Biblia nos describe la ocasión envuelta en un ambiente festivo donde la música no podía faltar: “Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos“ II Samuel 6:5. Finalmente, después de este intento fallido, David logra transportar el arca de Dios exitosamente de regreso a Jerusalén. Nuevamente observamos el mismo ambiente festivo en tan importante suceso: “Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David.
Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían andado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado. Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino. Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta“ II Samuel 6:12-15

Después de traer el arca a Jerusalén, David organizó la adoración dentro del ministerio levítico. En estas porciones bíblicas, la música es mencionada de manera directa: “Así Hemán, Asaf y Etán, que eran cantores, sonaban címbalos de bronce. Y Zacarías, Aziel, Semiramot, Jehiel, Uni, Eliab, Maasías y Benaía, con salteriossobre Alamot. Matatías, Elifelehu, Micnías, Obed-edom, Jeiel y Azazías tenían arpas afinadasen la octava para dirigir. Y Quenanías, principal de los levitas en la música, fue puesto para dirigir el canto, porque era entendido en ello“ I Crónicas 15:19-22.  “Y David iba vestido de lino fino, y también todos los levitas que llevaban el arca, y asimismo los cantores; y Quenanías era maestro de canto entre los cantores. Llevaba también David sobre sí un efod de lino” I Crónicas 15:27. Podemos entender que Quenanías solo era el principal de los levitas en la música, y que habían muchos más levitas que ministraban en la música, entre los cuales, Quenanías había sido puesto como líder, como más adelante la misma Biblia lo declara: “Asimismo David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, de Hemán y de Jedutún, para que profetizasen 

con arpas, salterios ycímbalos; y el número de ellos, hombres idóneos para la obra de su ministerio, fue: de los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías y Asarela, hijos de Asaf, bajo la dirección de Asaf, el cual profetizaba bajo las órdenes del rey. De los hijos de Jedutún: Gedalías, Zeri, Jesaías, Hasabías, Matatías y Simei; seis, bajo la dirección de su padre Jedutún, el cual profetizaba con arpa, para aclamar y alabar a Jehová. De los hijos de Hemán: Buquías, Matanías, Uziel, Sebuel, Jeremot, Hananías, Hanani, Eliata, Gidalti, Romanti-ezer, Josbecasa, Maloti, Hotir y Mahaziot. Todos éstos fueron hijos de Hemán, vidente del rey en las cosas de Dios, para exaltar su poder; y Dios dio a Hemán catorce hijos y tres hijas. Y todos éstos estaban bajo la dirección de su padre en la música, en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios. Asaf, Jedutún y Hemán estaban por disposición del rey. Y el número de ellos, con sus hermanos, instruidos en el canto para Jehová, todos los aptos, fue doscientos ochenta y ocho. Y echaron suertes para servir por turnos, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo” I Crónicas 25:1-8. A éste grupo de levitas destinados a este ministerio se les llegó a conocer como “los cantores“.(I Crónicas 6:32-47). Como hemos podido comprobar, la música está íntimamente ligada con la liturgia, primeramente judaica, en el A.T. y luego la cristiana, como más adelante lo constataremos.
Regresando a la narrativa bíblica, nos encontramos luego a Salomón, el sucesor del Rey David, consagrando el templo edificado a Jehová; en medio de una gran fiesta nacional que duró catorce días. Resulta obvio que Salomón, quien se distinguió por la fastuosidad en cuanto proyecto emprendía, haya hecho uso de música durante este grandioso suceso, pues él mismo registró su afición a ella. “Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música“ Eclesiastés 2:8. También podemos afirmar que los levitas cantores consagrados por David para la alabanza y la adoración en el Tabernáculo, ministraron en este magno evento. (I Reyes 8:65-66)

Otro pasaje digno de mencionar, es II de Crónicas capítulo 20, porque en él podemos ver la importancia del ministerio musical para el pueblo de Dios, pues no fue ésta la única ocasión en la cual el pueblo recibía liberación de parte de Dios sobre sus enemigos, mediante la alabanza y la adoración ministrado por los levitas cantores, el grupo de varones consagrados para este fin: “Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.  Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados. Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros” II Crónicas 20:19-2. Es relevante enfatizar la dedicación y consagración que cada levita debía mantener a fin de poder ejercer este muy honroso oficio delante de Dios.

Cuando la descendencia levítica fue apartada por Dios en el libro de Números Dios estipuló claramente que los levitas eran pertenencia suya y que a su vez, Dios sería la pertenencia de los levitas: “Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus animales; y los levitas serán míos. Yo Jehová” Números 3:45 “Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel” Números 8:16…Por lo cual, cuando la nación hebrea recibió la heredad de la tierra prometida de manos del caudillo Josué, los levitas no fueron incluíos, tal como Dios lo había estipulado: “Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel. Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel. Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad“ Números 18:20, 23-24

Los levitas del A.T. son el prototipo de quienes hoy se encargan de ministrar en la alabanza y la adoración en la iglesia de Jesucristo. Aún cuando hoy se les llame “Salmistas”, su apartamiento y consagración exclusiva a Dios, es un requisito que Dios aún continúa demandando, pues El sigue siendo tan santo hoy, como lo era en los tiempos veterotestamentarios. Es verdad que hoy vivimos bajo la dispensación de la gracia, término del cual se ha abusado mucho en nuestros días; de tal forma que algunos de los “Salmistas” contemporáneos, no difieren en mucho de los cantantes y artistas mundanos, como lo veremos con amplitud más adelante. Los hebreos tenían tres clases de instrumentos: de cuerda, de viento y de percusión. Entre ellos el arpa, el salterio, la flauta, la cornamusa, y los cuernos, (shoffar) que hacían la vez de trompetas. Aunque también tenían las trompetas de plata, usadas inicialmente durante su peregrinación por el desierto; para organizar sus jornadas. (Números 10:2). Son escasas las menciones del N.T. sobre el tema de la música, sin embargo, bien podemos citar algunas: “Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos“ Mateo 26:30. Esta ocasión corresponde a la última cena del Señor con sus discípulos. Una parte importante durante la celebración de la Pascua Judia era el canto del Hal.lel, que significa: ¡Alabad a Dios!

El Hallel consistía en los salmos 113 al 118, todos salmos de alabanza, los cuales eran cantados en diferentes momentos de la fiesta de la Pascua, para concluir con el 136, que fue el que Jesús y sus discípulos cantaron antes de salir para el monte de los olivos. Más adelante nos encontramos con el apóstol Pablo recomendando a la iglesia de Éfeso: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos 
espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” 

Efesios 5:18-19.  Lo mismo que a la iglesia de Colosas: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales” Colosenses 3:16. Aunque no podemos encontrar referencia directa a instrumentos musicales en la liturgia Neotestamentaria, es muy posible la utilización de alguno de ellos, como era la costumbre judía al respecto. Dentro de una rama de la teología, como lo es la demonología, nos encontramos que en realidad, la música, como mencioné al principio; tuvo sus orígenes fuera de este mundo. Un pasaje clave es Ezequiel 28: “Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura.

En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.

Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser“ Ezequiel 28:12-19. Dios usó esta profecía dirigida al Rey de Tiro, para revelarnos el origen de Satanás, el enemigo de nuestras almas, quien en un principio era un hermoso ser angélico. La gran mayoría de Teólogos concuerdan que parte del oficio celestial de este querubín grande y protector, tenía que ver con la dirección de la alabanza y adoración angélica. Debido a ello, no nos debe extrañar que la música sea el instrumento más eficazmente usado por el enemigo en el mundo, a fin de extraviar las almas y llevarlas al abismo. Después de todo, en ésta materia, no hay humano que le gane. Quizá sea debido a ello, que la música en el mundo haya evolucionado tanto, alcanzando el nivel en que está, porque, debemos reconocer la enorme variedad de géneros que la música incorpora, así como la gran calidad de sonido que se ha logrado crear, y qué podríamos decir del gran número de artistas, cantantes y compositores que han logrado la fama y la fortuna gracias a la música?

La música influye en gran manera en quienes la escuchamos. Se dice que la música es el idioma del alma, porque es a través de ella que el ser humano desnuda sus emociones, que logra externar los más ocultos sentimientos de su alma… ¿Quién no se emociona con solo escuchar el acorde del himno nacional?… ¿Y qué novia o esposa puede permanecer indiferente ante el canto de una serenata?… Quizás sea por eso que no pocas personas lloran ante una canción que les recuerda determinado episodio triste de su vida, o lanza un grito al escuchar otra que le hace sentir repentinamente jubiloso. Se dice que una estrategia muy utilizada en los supermercados, es el tocar cierta música por los altavoces, provista de mensajes subliminales ocultos. Quizá sea debido a eso que terminamos comprando mucho más de lo pensado cada vez que salimos del supermercado; y a veces son cosas que realmente no necesitamos. Créalo o no, los mensajes subliminales existen, y acerca de los cuales no me referiré, simplemente porque se ha llegado el tiempo en que todo es tan gráfico, que ya nadie necesita esconder las tremendas aberraciones que a veces escriben en sus canciones. Hoy ya nada alarma, todo nos parece tan normal.

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