martes, 10 de julio de 2012

Sudán del Sur: Cristianos viven en condiciones extremas


Sudán del Sur celebró ayer el primer aniversario de su independencia, en presencia de dirigentes extranjeros, pero con la ausencia notable de representantes de alto nivel de Sudán, con el que las relaciones siguen tensas después de los combates de hace unos meses. 

Entre los invitados figuraron el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Jean Ping, y el presidente en ejercicio de la Unión Africana, Boni Yayi.
La fiesta comenzó a medianoche en las calles, donde los automovilistas hicieron sonar sus bocinas para marcar el primer aniversario de la separación de Jartúm, después de casi medio siglo de guerras civiles que dejaron varios millones de muertos. 

El índice de analfabetismo entre la población adulta alcanza el 73% y el nivel de escolarización en la educación secundaria es de apenas 6%. Desde un punto de vista de las estadísticas, una mujer sursudanesa tiene más posibilidades de morir durante el parto que de terminar sus estudios secundarios.
Por otra parte, las violencias entre las tribus en varias partes del país crearon temores en relación a la unidad del Sur Sudán.
El domingo, en un mensaje de felicitaciones, Estados Unidos destacó los "desafíos importantes" que enfrenta el joven país y recordó que los combates y las dificultades económicas "amenazaban los cimientos mismos sobre los que Sudán del Sur debe construir su futuro". 

Entre la libertad y la miseria

La joven República se halla inmersa en una crisis sin precedentes que la ha convertido en el país más pobre de África. Uno de los principales aspectos que contribuye a la grave situación de inestabilidad son los graves conflictos con Sudán, sobre todo por el control del petróleo, ya que las reservas del país se encuentran mayoritariamente en Sudán del Sur, que alberga el 75% de las reservas del oro negro de ambos territorios.
Esta situación hace que arrecien los conflictos armados entre Sudán del Sur y sus vecinos del norte, ya que éstos últimos están dispuestos a controlar el tráfico del petróleo aún a costa de masacrar a la población sursudanesa, algo que ocurre día a día.
Otro gran problema es la migración masiva de ciudadanos de Sudán del Norte, donde impera la ley islámica, hacia el sur que es democrático y de mayoría cristiana, con el agravante de que el país sureño no cuenta con las infraestructuras adecuadas para acoger a los refugiados, cuya situación es crítica ya que no pueden volver al norte musulmán. Allí serían discriminados y, en muchos casos, asesinados.
No obstante, los problemas de Sudán del Sur no son sólo externos sino también internos, ya que el país sufre una gran corrupción por parte de los altos miembros de la Administración que han hecho suyos 4000 millones de dólares destinados a satisfacer las necesidades más básicas de la población, situación que ha sido denunciada por el presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir. 

Kiir quien a pesar de sus esfuerzos, no cuenta todavía con un Gobierno que pueda crear una Administración eficaz para resolver los problemas del país. Otro grave problema es la carencia de infraestructuras.
Especialmente preocupante es la situación de los cristianos en Sudán del Norte, donde fueron discriminados por la población musulmana y condenados a vivir en situaciones infrahumanas. La situación generó el éxodo masivo de los cristianos hacia el sur, donde son mayoría y conviven en plena armonía con los animistas y donde, aunque cuentan con libertad, sufren la miseria que asola al país.
De destaca la labor que realizan numerosas organizaciones cristianas en el país, entre las que destaca Ayuda a la Iglesia Necesitada. Entre sus principales labores de ayuda destaca la creación de escuelas en Sudán del Norte para los niños de familias cristianas -ya que en el norte musulmán no tenían derecho a la educación- o la provisión de alimentos, ropa y medicinas a los refugiados por el conflicto armado entre Sudán y Sudán del Sur. 

En el aniversario de su independencia, Sudán del Sur sigue atravesando una situación desesperada y, hoy más que nunca, es necesario que este país reciba el apoyo de la comunidad internacional y, en especial, de las naciones occidentales, para que pueda alcanzar la prosperidad, una prosperidad que a día de hoy parece, al menos, inviable. 

Fuente: Mundocristiano.tv

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué piensas de esto? Tus comentarios pueden ser anónimos o no, y serán muy agradecidos, por más corto que sean. Sé respetuoso.