domingo, 17 de junio de 2012

RETORNANDO A LAS SAGRADAS ESCRITURAS -VI-

COMO IDENTIFICAR LOS ERRORES MÁS COMUNES, IMPARTIENDO PRECISIONES BÍBLICAS
Marcos Andrés Nehoda,  pastor. Iglesia Cristiana Evangélica, Buenos Aires, Argentina
  • 14.Sanidad Interior y Regresión
  • 15.Talentos Naturales y Responsabilidades
  • 16.Cena del Señor, Bautismo y Membresía
  • 14.SANIDAD INTERIOR Y REGRESIÓN.
Quienes han promovido y extendido esta falsa enseñanza son los responsables del Gobierno de los Doce con sus mal llamados Encuentro con Dios. Pero no son los únicos; Horacio Latté Ministerios también enseña sobre la Sanidad Interior. Cuando Jesucristo entra en el corazón, al menos hace tres cosas:
1. Ilumina el corazón, porque Él es la Luz del mundo (Juan 8.12) y vemos las cosas como Él las ve; nos creíamos un poco pecadores, pero ahora vemos en su real dimensión la suciedad que hay en nuestro interior: resentimientos, odio, sed de venganza, complejos de inferioridad, complejos por defectos físicos, envidias, engaños, mentiras, complejos de superioridad, racismo, orgullo, soberbia, altivez, odio a los judíos, odio a los alemanes, odio a los norteamericanos, desprecio a los negros, enemistades, confusión e indefinición sobre la identidad sexual, apetencia de poder, tozudez, caprichos, necedad, deslealtad, sensualidad, inmoralidad, fornicación, adulterio, lascivia, libertinaje, desenfreno, pasiones desordenadas, juegos viciosos, blasfemias, malas palabras, maledicencia, idolatría, hechicería, ocultismo, espiritismo, amargura, malos recuerdos, depresión, angustia, miedos,
inseguridad, ataques de pánico, malos pensamientos, quejas, descontentos, inconformidad, alcoholismo, borracheras, bromas pesadas, chistes sucios, miradas obscenas, pornografía adulta e infantil, violaciones sexuales, incesto, prostitución, desvergüenza, lesbianismo, homosexualidad, sin afecto natural, falta de amor, antipatía, insensibilidad ante el dolor ajeno, impaciencia, inconstancia,
pereza, robos, estafas, avaricia; y sigue la lista dictada por el Espíritu Santo a la conciencia de la persona que ha sido iluminada con la Presencia de Dios. Esta lista incluye tanto los pecados, como las debilidades cuyo origen es el pecado.

 2. Limpia el corazón, con Su Sangre Preciosa que derramó en la Cruz por amor a toda la humanidad, pasada, presente y futura; la cual se hace efectiva cuando la persona deja entrar al Salvador. El Señor limpia el corazón de todo pecado (1º Juan 1.7) y esto incluye toda Maldición Generacional (Gálatas 3.13 ‐Éxodo 20.5), toda Enfermedad Interior (Isaías 53.4‐5) y toda atadura (Isaías 61.1). Cuando Jesucristo entra como Señor y Salvador en el corazón, todos los espíritus inmundos se van y no vuelven, porque nunca más encontrarán la casa vacía (Mateo 2.43-45). No es necesario efectuar liberación ni exorcismo, porque Jesucristo está dentro de esa vida, como Señor y Salvador. En nuestra congregación creemos en la vigencia actual de todos los dones del Espíritu Santo. Y practicamos la liberación en determinados casos y únicamente en inconversos, para que puedan escuchar y entender el Evangelio y tomar una decisión por el Señor. Si no se deciden por Él, su postrer estado vendrá a ser peor que el primero (Lucas 11.26). Nadie que haya escuchado el Mensaje del Evangelio se marcha igual que como vino; así haya rendido su vida a Cristo o no. En el caso de no haberse entregado a Jesucristo, el rechazo empeora su condición anterior. 

3. Ordena el corazón, pone en su lugar cada aspecto de la vida; ordena, por así decirlo, los muebles del corazón, poniendo cada cosa en su lugar, como Él quiere. Si alguien viniera a tu casa a visitarte y dijera: “No me agrada dónde has situado la mesa; la pondré en otro lugar” tú reaccionarías con justa indignación: ‐”Un momento, eres una visita; tú no eres el dueño de esta casa”. Pero cuando Jesucristo entra en el corazón pasa a ser el Dueño de esa vida; debes entregarle todas las llaves de tu corazón, de todas las habitaciones. Él no tiene que ocupar únicamente el hall de tu corazón; tiene el derecho a tomar plena posesión de todas Sus posesiones. Prestemos atención a que éste es el verdadero encuentro con Dios; un Evangelio pleno y completo, El Evangelio del Reino de Dios. ¿Qué ocurre con aquellos a los cuales el verdadero Evangelio no les ha sido predicado? Pues, en la iglesia se les debe predicar nuevamente, presentándoles El Evangelio del Reino de Dios;
Jesucristo ocupando todas las habitaciones del corazón y sentado en el trono de sus vidas. Reproducir artificialmente la ‘emoción’ de Su Presencia es un engaño; dura muy poco tiempo y tiene efectos contraproducentes, causando mayor dureza del corazón al verdadero llamado de Dios y cauterizando la conciencia. Regresión es un intento de volver al pasado  del feto mismo, pretendiendo ‘sanar’ las heridas producidas en algún momento desde la concepción hasta hoy. 

Se sabe de personas a las cuales se les ha practicado la  regresión hipnótica ‐sesión que está prohibida para aquellos que no son profesionales en la materia‐ y los pacientes han quedado en una regresión de la cual no pueden salir fácilmente; por ejemplo, personas adultas juegan con muñecas. Cuando está en malas manos la regresión es tan peligrosa como la medicina ejercida por quienes no son médicos. En los llamados Encuentro con Dios quienes practican la regresión muchas veces son personas que no tienen título profesional ni habilitación para ejercer tal terapia.

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