domingo, 17 de junio de 2012

EL DOMINIANISMO LLEGÓ A HONDURAS

Por Mario E. Fumero
 
Del 22 al 23 de junio se celebró o celebrará (depende cuando se publique este artículo) en Tegucigalpa un evento denominado “Impacto apostólico“, patrocinado por el apóstol Mario Tomas Barahona, en donde se afirma que la iglesia “gobernaran las naciones”, en relación a las pretensiones del grupo que forman el llamado “consejo apostólico de Honduras” el cual aspira a inmiscuir a la iglesia en la lucha política, con el fin utópico de “sanear la sociedad”.

Esta corriente, que pretende establecer un reino terrenal perfecto por medio de estos apóstoles, sin la previa venida de Jesucristo, y sin el periodo de tribulación, precedido por el gobierno del anticristo, es un atentado a la doctrina escatológica de la Iglesia cristiana. Por lo tanto, el dominianismo es la doctrina falsa de establecer el reino de Dios ahora, por medio del esfuerzo de los apóstoles, y usando para ello el poder político.

Estos apóstoles dominianistas proclaman o declaran “que mis hijos serán millonarios, que estaremos SIEMPRE encima y NO debajo, que seremos cabeza y NO cola (como siempre, tergiversando el verdadero significado bíblico de cabeza y cola para acomodarlo a sus falsas creencias, o sea, serán siempre primeros que los demás, los más importantes y los más ricos!!” y su doctrina tiene un alto sentido de codicia y deseo de poder, ambas cosas ofrecidas por Satanás a Jesús en la tentación de Mateo 4.
Esta disparatada enseñanza, de tratar de sanear una sociedad podrida por medio de la política, sin la previa conversión y proclamación del evangelio, es contraria a la teología, e incluso, una repetición de los errores históricos cometidos por la iglesia cristiana en el pasado. Recordemos que en el año 313 d.C  el emperador Constantino al tomar el trono de Roma, convirtió al Estado en cristiano, y la iglesia paso a ser parte del imperio. En años posteriores, el poder de la Iglesia, centrada en Roma, determinó la política y los acontecimiento de la Edad Media, cayendo en una terrible corrupción. Esto se hace evidente en los libros de historia, y en vez de que la iglesia influenciara en la sociedad, más bien la sociedad corrompió a la Iglesia, cayendo en una terrible depravación.

Estos errores de Iglesia, al unirse a la política del Estado, llevó a considerar, después de la reforma protestante, la separación del Estado de la Religión, proclamándose la libertad de culto, y dando origen al “estado laico”.
Cuando se afirma que “gobernaremos al mundo” se establece la idea de una religión aliada con los sistemas dominantes, y unos pastores interviniendo en la política, principios estos completamente contrario a las enseñanzas del reino dada por Jesucristo, el cual declaró que nuestro “reino no es de este mundo” (Juan 18:36). El apóstol Pablo estableció que no debemos de hacer yugo con los incrédulos (2 Corintios 6:14), y que la amistad con el mundo (o su alianza) es enemistad para con Dios (Santiago 4:4).
¿Se puede cambiar el pecado y la maldad del ser humano, y regenerarlo por medio de un poder jurídico o político? ¡No! mil veces, ¡NO! Si no nace de nuevo (Juan 3:3) como dice la Palabra, y cambia su corazón, no podrá vivir en novedad de vida. Esta proclama “gobernar para sanear las naciones” me lleva a ver una tendencia similar a la ideología comunista o islámica, los cuales piensan que desde el poder y por medio de la fuerza política podemos hacer al hombre un ser recto y perfecto. El comunismo fracaso en su deseo de hacer una sociedad justa, igual para todos, y los gobiernos islámicos imponen por la fuerza su moral, bajó la pena de muerte y el terror,  según el Corán.

¿Serán estas las pretensiones de los movimientos apostólicos? Indudablemente que si logran un gobierno deminionista, y alcanzan el poder, veremos persecución, imposición de una moral sin un nuevo nacimiento, y una dictadura religiosa semejante a la Islámica o a la de la Iglesia Católica en la Edad Media.
Las aspiraciones del “impacto para gobernar a las naciones“, proclamada por la red apostólica, no solo es una doctrina anti bíblica, sino peligrosa y completamente anti cristiana, que llevará a la contaminación de sus seguidores con los poderes mediáticos del sistema corrupto que dominara en los postreros tiempos, porque Jesús enseño que en los últimos tiempos, la humanidad reviviría como en los días caóticos de Noé, previo al diluvio (Mateo 24:37  Génesis 6:11) en donde imperaba la violencia y la corrupción. Detener esto es contradecir la profecía, y negar la veracidad de la Palabra, proclamando herejías destructoras, y cayendo en una terrible apostasía.

mariofumero@hotmail.com
www.contralaapostasia.com

1 comentario:

  1. DIOS ES PAZ, ES AMOR. ES UNIDAD .SOMOS SU CUERPO. OREMOS

    ResponderEliminar

¿Qué piensas de esto? Tus comentarios pueden ser anónimos o no, y serán muy agradecidos, por más corto que sean. Sé respetuoso.