lunes, 18 de junio de 2012

Egipto: Los Hermanos Musulmanes ganan las elecciones


Próxima parada: Ley Sharia y la elimanción del tratado de Paz con Israel

84 años de persecución y clandestinidad después, los Hermanos Musulmanes se atribuyeron este lunes la victoria de su candidato Mohamed Mursi en las primeras elecciones presidenciales democráticas de la historia del país. Un triunfo con sabor amargo porque el primer líder civil de los últimas seis décadas ocupará un trono vacío de poder tras las limitaciones aprobadas por los militares.
Desde temprano varios centenares de personas tomaron la céntrica plaza cairota de Tahrir, el kilómetro cero de las revueltas que forzaron la salida de Hosni Mubarak. Una reducida comitiva que celebró unos resultados proporcionado durante la noche por la fiable y organizada red de voluntarios de la Hermandad en base al conteo a pie de urna.
Según la cofradía, con el 97,7% de los centros de votación escrutados Mursi encabezaba la carrera presidencial con 12,7 millones de votos (52,5%), a un millón de sufragios del ex general Ahmed Shafik. Su rival, de 50 años, era considerado el valido de las Fuerzas Armadas, los nostálgicos de la dictadura y quienes temían el avance de los islamistas.
Aunque el equipo de campaña de Shafik negó la derrota, fuentes de la Comisión Electoral confirmaron a Reuters que el candidato de la Hermandad lideraba cómodamente el recuento. Desde el cuartel de Shafik, acusaron a Mursi y sus acólitos de "secuestrar la votación" y tildaron la premura en anunciar sus resultados de "absurda y patética manipulación mediática".
Sin embarho, la alegría se desató en la sede la cofradía, a un tiro de piedra del Ministerio del Interior, avanzada la noche. En la madrugada Mursi compareció ante los medios para proclamarse vencedor: "Gracias a Dios, que ha guiado al pueblo de Egipto por el camino de la libertad y la democracia. Los egipcios unidos tendrán un futuro mejor", indicó tras subrayar que no presidirá el país más poblado del mundo árabe desde "la venganza o el ajuste de cuentas".
En su discurso, este ingeniero de 60 años que tendría que lidiar con un poderoso Ejército se comprometió a edificar un "estado civil, democrático moderno y constitucional". "Estamos comenzando un camino nuevo para construir Egipto", reconoció al ofrecerse como "un hermano y un servidor de todos los egipcios" y homenajear a los mártires de las revueltas que derrocaron a su predecesor Hosni Mubarak.
Consciente de las suspicacias que despierta en amplios sectores de la sociedad egipcia como la minoría copta, Mursi agregó que no buscará los ajustes de cuentas: "Traemos un mensaje de paz a todos. A la revolución y los revolucionarios. A los hombres y las mujeres, las madres, las hermanas, los trabajadores, los estudiantes, los egipcios fuera y dentro de Egipto, al Egipto de los musulmanes y al Egipto de los cristianos".
El que probablemente será el nuevo 'rais' es un miembro histórico de la agrupación desprovisto de carisma y conocido en la calle egipcia bajo el apelativo de 'neumático de repuesto' porque llegó a la batalla presidencial como alternativa de Jairat Shater después de que el 'número dos' del movimiento religioso fuera descalificado por la Comisión Electoral.
De confirmarse el triunfo reivindicado por la cofradía, Mursi asumirá una presidencia debilitada por las enmiendas a la declaración constitucional aprobadas por la Junta Militar y anunciadas este domingo tras el cierre de los centros de votación.
Y es que las enmiendas introducidas ayer a la declaración constitucional limitarán en gran medida los poderes del nuevo presidente y reservarán al Ejército la potestad legislativa en el país en ausencia de un Parlamento y el poder presupuestario.
En la práctica, este movimiento de la autoridad castrense les permite preservar sus privilegios y su enorme influencia política pues designarán a la Asamblea encargada de redactar la nueva Constitución y las elecciones parlamentarias no se celebrarán hasta que la Carta Magna haya sido validada en un referendo popular.
Por su parte, la Junta Militar anunció este lunes que el Ejército mantiene su compromiso de transferir el poder al presidente surgido de las urnas en "una gran ceremonia a fines de mes de la que todo el mundo será testigo", dijo el Teniente general Mohamed Assar, miembro de la cúpula castrense en declaraciones recogidas por la agencia de noticas estatal Mena. "Egipto es un país moderno y democrático que respeta todos los valores democráticos", remachó.

Fuente: ElMundo

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