lunes, 7 de mayo de 2012

LO QUE VIENE, Y NADIE LO DETIENE “LA GRAN TRIBULACIÓN”

Todo este enfoque tiene como propósito advertirnos de los peligros que vienen, y en vez de infundir angustia y temor, lo que trato de hacer es impartir confianza en las promesas del Señor, principalmente en estos tiempos difíciles que nos ha tocado vivir, porque si somos hijos de Dios, tenemos esperanza, y reinaremos con él por la Eternidad.


No obstante debemos tomar las medidas correctivas para enfrentar las crisis en todos los aspectos, y no andar como necios, sino como sabios y prudentes respecto a lo que se avecina, “redimiendo el tiempo (Efesios 5:16), porque los días son malos”.

DESCRIBIENDO LA TRIBULACIÓN

Hemos descrito lo que en la Biblia determina como el reinado del anticristo, el cual mediante el nuevo orden mundial controlará a todos los países del mundo, siendo Israel el único que se revelara contra su mandato. El periodo de gobierno del Anticristo durara siete años que se denominan los “SIETE AÑOS DE LA GRAN TRIBULACIÓN”, los cuales serian precedido por los acontecimientos ya descrito a lo largo de este libro:

■1- Una crisis ecológica. Lucas 21:25-28

■2- Una crisis economía. Apocalipsis 6:5-6

■3- Una crisis moral. 2 Tesalonicenses 3:1-7

■4- Una crisis religiosa. 1 Timoteo 4:1. 2 Tesalonicense 2:1-6

El término “tribulación” aparece más de 54 veces en el N.T. En algunas versiones se traduce como “angustia”, “aflicción”, “persecución”. Hemos señalado que hay dos tribulaciones: una en relación a los cristianos, cuando son atacados por Satanás o perseguidos por los sistemas corruptos, y de lo cual habla 1 de Pedro 4:12-19. Y la Gran tribulación, que es el juicio de Dios sobre el sistema impío del anticristo (ver 2 Tesalonicenses 1:3-9). La expresión “tribulación” procede del griego [1] que significa gran sufrimiento, calamidad, aflicción, angustia etc. Jesús la menciona en Mateo 24:21 y es ratificada por Apocalipsis 7:14.

UN RESUMEN DE APOCALIPSIS

Haremos un repaso rápido de lo que va a ocurrir según Apocalipsis. En Apocalipsis 4:1 aparece el arrebatamiento de la Iglesia. Cuando el Señor llama a Juan para mostrarle las cosas que ocurren después. A partir de ahí no se menciona una sola vez la palabra “iglesia” la cual domino en los capítulos anteriores. Los capítulos 4 y 5 son presenta las bodas del cordero en el cielo, mientras en la tierra se desencadena la gran tribulación a partir del capítulo 6.

En este lapso de tiempo (la Gran Tribulación) ocurrirán algunas cosas puntuales. En los tres y medio años del reinado del anticristo, o líder mundial, se controlara las crisis que azotan al planeta (economía, ecología, terrorismo) y establecerá, con mano fuerte, un sistema intervencionista y globalizado de aparente paz, para después crearse una gran crisis bélica representada por los Cuatro Caballos de Apocalipsis (6:1-8). Veremos en ejecución la consumación de la unidad religiosa de la Gran Ramera (cap 17) que es el sistema religioso apostata, actualmente en ejecución con el término “ECUMENISMO”. Algunos opinan que este capítulo hace alusión al Catolicismo Romano que promueve la unidad sincrética[2], porque señalan que tiene su sede en siete montes o colinas, como el Vaticano (17:9). Puede ser profético o coincidencial, pero no cabe duda que el sistema religioso corrupto operara de esta unión de la cual aparecerá el Falso Profeta. ¿Quién será el Falso profeta? Es un engendro de Satanás. Su manifestación está ligada a dos aspectos:

■1- El establecimiento de la religión al servicio del anticristo, por medio de la bestia.

■2- La creación del culto a la bestia.

Este personaje tiene diversas características según Edward Hindson[3] el cual escribe: “El falso profeta presenta diez características:

■1= Sube de la tierra (13:11).

■2=Controla los asuntos religiosos (13:11).

■3=Satanás lo motiva (13:11).

■4= Promueve la adoración a la bestia (13:12).

■5=Hace señales y milagros (13:13).

■6=Engaña al mundo entero (13:14).

■7=Le infunde poder a la imagen de la bestia (13:15).

■8=Mata a todos los que se niegan a adorarla (13:15).

■9=Domina todo el comerció (13:17).

■10= Supervisa la marca de la Bestia ((13:17-18)”.

Dios enviará a sus dos profetas como dos olivo, para nutrir la fe de su pueblo, y confrontar abiertamente al anticristo, el cual es adorado por muchos durante 1260 días. Dios permitirá que el anticristo venza a los dos testigos, que serán muertos (11:1-10) y exhibidos públicamente. Muchos teólogos opinan que los dos testigos son Elías y Enoc porque los mismos no vieron muerte. Otros creen que serán Moisés y Elías, pues según afirman, los milagros que estos hacen son parecido a los que hicieron en su tiempo, y están relatados en el A.T. (Éxodo 7-12, Reyes 17:1). Después de esto, el anticristo se desenmascarará y usara el poder de la bestia (sistema) para el sometimiento de todos a sus dictámenes, usando para ello al falso profeta (11:7-13, 13:11-18). Este inicuo profana la Ciudad Santa. Es ahí cuando Israel se levantara en oposición, y las tropas del ejército de la bestia descenderán, con el apoyo árabe, para conquistar el territorio palestino, iniciándose el combate en el famoso Valle de Meguido, situado entre el monte Carmelo y Nazaret (16:16). Allí se librara la batalla del Armagedón, y cuando Israel este acorralado, clamaran, y aparecerá el Rey de Reyes y Señor de Señores (19:11-21).

La trinidad diabólica es eliminada y destruida. Satanás es atado por mil años (20:2). Entonces se inicia el milenio, que concluye con el engaño final (20:8), y viene la consumación de los tiempos y el juicio ante el Trono Blanco. La tierra pasará, destruida por fuego (20:10, 2 Pedro 3:10-10). Y después del juicio final, Dios creara un cielo nuevo y una tierra nueva (20:11-15, 21:1-3).

COMO AFRONTAR ESTA ÉPOCA

Debemos predicar hoy más que nunca la Segunda Venida de Jesús, y preparar la Iglesia en las diferentes áreas de las crisis existentes, para no caer en la trampa del maligno, en la desesperación de aquellos que no tienen esperanza. Hay que trazar pautas para enfrentar con sabiduría la problemática económica, la crisis de valores, los fenómenos naturales y la globalización, así como entender que se esconde detrás de la unidad del mundo, la cual es para el establecimiento del reino del anticristo. Ignorar lo que viene es una actitud ilógica, es por ello que no puedo terminar este libro, sin dejar plasmado algunas cosas, que como cristianos e iglesia debemos de tener en cuenta.

Lo principal es que prediquemos y enseñemos la verdad de Dios revelada en las Sagradas Escrituras, realizando la gran comisión de “hacer discípulos” de forma urgente y prioritarias.

¿Qué medidas hay que tomar?

1- En lo espiritual, consagrarnos y tratar por todos los medios de vivir en el mundo, sin ser del mundo (Juan 17:15-16), cuidando no contaminarnos de lo inmundo y apartarnos de iniquidad (2 Timoteo 2:19). Es bueno definir los términos iniquidad, maldad, pecado y engaño, para que como cristiano, estemos claro en ello. Si no definimos claramente la línea entra la santidad y la maldad, corremos el riesgo de caer en pecado. Actualmente se trata de relativizar los conceptos, para convertir el “término “pecado” en error. Pecado es y será siempre “transgresión a la ley” según la Palabra de Dios.

2- En lo social, debemos crear fortalezas para no permitir que los medios y las influencias mundanas impongan sus antivalores en la vida del pueblo de Dios. Es imprescindible desechar toda corriente pragmática y humanista, para no caer en una liberalidad y materialismo que nos lleve a la trampa del diablo (1 Timoteo 6:9) que es la codicia. No podemos evitar la promulgación de leyes inmorales (como la liberalidad sexual, el aborto, el matrimonio gay, y la corrupción) pero sí debemos condenar públicamente tales leyes, y denunciar como profetas y sin temor, todo lo que no esté de acuerdo a los valores Bíblicos. Nuestra fidelidad a Dios es superior a la obediencia a los hombres y a los sistemas (Hechos 5:29).

3- Se hace necesario una política económica de crisis, tanto a nivel de persona como de iglesia. Esto envuelve determinar las prioridades en nuestras vidas. No es tiempo de acomodarnos al sistema de crédito, deuda, ambición y acumulación de riquezas (Romanos 12:2). Debemos hacer provisión para enfrentar escasez en lo básico como alimentos, agua, combustibles etc. al menos para un mes. Es necesario modificar los hábitos de vida y ajustarnos a la realidad actual. Cuidar los recursos al máximo y evitar vanos derroche.

4- Hay que estar preparado para enfrentar con serenidad, las calamidades y fenómenos naturales o de terrorismo que trágicamente ocurrirán. Cosas tremenda se avecinan en lo climático, no solo porque lo dice la Palabra, sino porque los pronósticos de los científicos así lo afirman[4]. Ciudades desaparecerán, la temperatura aumentará, y un cataclismo en algún lugar del planeta dará entrada a la unidad final de las naciones del mundo para enfrentar esta crisis, lo cual creara la figura de un líder que usará los poderes de emergencia para restablecer el nuevo orden. Lo que viene después, ya lo he explicado.

5- Estar bien informado. Mantenernos velando y orando, porque nadie sabe el día y la hora en que el Señor vendrá por su iglesia (Marco 13:32). No podemos ignorar lo que ocurre en nuestro alrededor.

Tenemos dos tipos de información.

La primera: El estudio de la Palabra Profética en la Biblia (escatología). Hoy más que nunca debemos escudriñar las Escrituras, porque ella nos dictan las pautas de lo que debemos hacer frente a los acontecimientos futuros, que son revelados por anticipado. Tristemente, en nuestras congregaciones no se predica mucho, o casi nada, sobre la Segunda Venida de Jesús, el cual es un tema importante en la actual situación que vive la humanidad.

Lo Segundo: Debemos ver las noticias, y estar informado de lo que acontece en el mundo, para hacernos una idea de cómo evolucionan las cosas desde la perspectiva informativa, y tomar las precauciones del caso. La Palabra nos enseña que debemos ser prudentes y conocer los tiempos y las sazone de los tiempos, para no andar como necios, confundidos por las mentiras del diablo.

6- Enfatizar el peligro del engaño y la apostasía que prevalecerá en los últimos tiempos. Estar preparado para confrontar un ataque directo contra la fe y las verdades bíblicas fundamentales. Aumentará el escepticismo, se proliferaran los escándalos religiosos, y un sincretismo abonara las enseñanzas bíblicas, en las cuales se proclamaran todos los factores relacionado con la “doctrina de de-monios” como: excelencia (exaltación del ego, prosperidad (ambición), visualización (viajes astrales), poder mental (parasicología), confesión positiva (positivismo), astrología, politización de la iglesia, grandeza y control sobre las personas etc. Esto nos llevará a la apostasía. Nuestros templos se llenaran de imágenes, dramas, música mundana con letra cristiana, modas, luces, efectos especiales, técnicas de autosugestión, psicodramas y expresiones mundanas, así como un mercado de objetos que se ofrecerán como amuletos, para llevar la bendición a casa (doctrina fetichista,) y otras costumbres copiadas del mundo. Todo esto formaran parte del culto, como imitar las modas, hacer la ola, gritos y chiflidos, articular símbolos ocultistas con las manos, vender unciones en pañuelos, pro-mover las doctrinas de la nueva era, el uso de tatuajes, piercing etc. Como efecto de estas iniquidades muchos caerán en frustración, porque han sido formados por medio de un falso evangelio, que presenta un mundo maravilloso, con el concepto de que la Iglesia va a reinar “aquí y ahora”, para establecer un supuesto milenio sin Jesús. Después descubrirán que todo es un engaño.

7- Estar preparado para la crisis mundial de salud que vendrá, con una epidemia que azotará al mundo y diezmara a los habitantes del planeta en más del 25% de la población. Deberemos tomar todas las medidas de higiene para esta situación que afligirá al mundo, como ocurrió en el año 1918, en donde millones de personas murieron víctima de la gripe o el virus denominado “gripe española”[5]. Hoy otros virus nos azotan, como la fiebre aviar, la fiebre pocina o AH1N1, el ébola, el resurgimiento de la tuberculosis y de otras plagas que parecían superada, pero rebrotan con más fuerza. El pronóstico de plagas y epidemias futuras tiene alarmado a la ciencia médica, la cual ve una crisis en este campo que no podrán superar, porque no habrán medicamentos para virus que ya están adaptados a ellos, por ser mutantes.

No podemos ignorar los tiempos que se avecinan, ni creerles a los predicadores que muestran un evangelio de “Alicia en el país de las maravillas”, donde todo es paz, prosperidad, conquista, poder y excelencia. Esta es la gran mentira del diablo, y el gran engaño[6] de los últimos tiempos.

Fuente: MarioFumero/contralaapostasia

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