jueves, 16 de febrero de 2012

¿Que tiene que ver el diablo con la muerte de Whitney Houston?

 

¿Qué tienen en común los fallecimientos de grandes talentos como Elvis Presley, Kurt Cobain, Amy Winehouse, y ahora Whitney Houston? Según el autor y líder cristiano Trevin Wax, lo que tienen en común es la mano malvada del diablo.

"El maligno no solamente detesta cuando la gente encuentra regocijo en Dios [sino]…cuando la gente encuentra el regocijo en los regalos de Dios," manifestó Wax en un boletín electrónico reciente.
La voz de Houston era un regalo de Dios y un regalo para el mundo – una proyección de la gracia común de Dios, que el teólogo John Murray definió como "todo favor de la clase o grado que sea, sin llegar a alcanzar la salvación, de lo cual este mundo indigno y en maldición a causa del pecado disfruta en las manos de Dios."
Cuando las personas comienzan a volver tras sus pasos "en busca de la ruta del gozo", ellos en última instancia serán guiados hacia Dios quien es el Dador de esos talentos, comentó Wax.
"Resulta fácil el seguir la ruta que existe entre el asombro ante los talentos de Houston y el temor reverencial de Dios quien es ante todo el que concede talentos. Sean cualesquiera los momentos en que nosotros veamos a personas en este mundo cuyos talentos nos llevan al asombro, en ese sentido estamos viendo "señales de tránsito" que nos conducen hacia Dios, quien ama al mundo de tal manera que nos prodiga con regalos de gracia común, justo cuando su más grande expresión de amor está demostrada a través de la sangre derramada por su Hijo en la cruz."
A fin de impedir que el mundo oiga acerca de la gracia salvadora de Dios además de su gracia común (aquella referida al hecho de que El hace caer sus lluvias sobre buenos y malos), Satanás no obstante trabaja duro desde arriba eliminando todas las "señales de tránsito", y con ello arrastrando a la gente al desperdicio de buenos talentos.

"…Si el maligno tiene la oportunidad de apagar las luces más brillantes provenientes de la gracia común, él tratará de hacerlo," expresó el jefe de redacción de Lifeway Christian Resources. "Y es esa la razón por la cual vemos un panorama de desperdicio pecaminoso, con una conducta de autodestrucción que guía a acallar las voces melodiosas," o un panorama que explica el por qué "las luces brillantes de la gracia común son apagadas antes de su tiempo."
Aunque Wax es del parecer de que el diablo ha contribuído en gran manera al trágico fin de innumerables jóvenes artistas y estrellas, entiende que las superestrellas son también responsables de su propia extinción al ser atrapadas en los "peligros de la idolatría" tales como el dinero, la fama y el poder.
Houston, que murió el sábado a la edad de 48 años y se hizo famosa por su éxito musical "I will always love you" (Siempre te amaré), había admitido que ella era la única responsable de sus adicciones y luchas con la fama, acotó Wax.
"Nadie me hace hacer algo que yo no quiero hacer," le había dicho ella a Diane Sawyer en una entrevista anterior. "Es decisión mía. El demonio mayor soy yo misma."
Sin embargo, su confesión no le quita importancia ni exonera al diablo del papel que jugó en su colapso. Muchas veces la causa de la tentación se compone de dos partes estrechamente entretejidas, una combinación entre el yo interior y el diablo.

"El diablo no está satisfecho con solamente mantener cautiva a la gente en esclavitud y conducirlos al infierno," escribió Wax, quien anteriormente fungió como pastor adjunto de la iglesia First Baptist Church. "Quiere incluso reducir también las contribuciones que esa gente hace a la gracia común de la que todos nos beneficiamos en las sociedades."
El caso de Houston, al igual que el de muchos otros casos relacionados con la fama que arrastra hacia la adicción y la muerte, no es únicamente una moraleja que pone de manifiesto el carácter futil de las riquezas y el triunfo, sino una narrativa de cómo Satanás desea borrar todo vestigio de la gracia de Dios.
Pero para el creyente las buenas nuevas consisten en que "mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo," concluyó Wax.

"No hay necesidad de que algún cristiano sirva de fábula. Ni tampoco necesitamos ser un ejemplo del robo que Satanás hace de los talentos con los cuales contribuimos a la Iglesia de Cristo. Nuestra esperanza está puesta en Aquél que venció al pecado y a la muerte y derramó de Su gracia y dones sobre sus hijos."
Trevin Wax escribe en su boletín electrónico de manera regular a través del sitio Kingdom People, y contribuye además para otras publicaciones incluyendo la revista Christianity Today. El es el autor de "Subversión Santa: Lealtad a Cristo en una Epoca de Rivales y de Evangelios Simulados: Volviendo a Descubrir las Buenas Nuevas en un Mundo de Falsa Esperanza."

Fuente: Christianpost

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