viernes, 16 de septiembre de 2011

Algunas iglesias cancelan la escuela dominical y ponen a los padres a cargo

No busques a los niños en su escuela dominical en la iglesia de Ridgewood, Port Arthur, Texas. Y olvídate de la "búsqueda del tesoro" o los campamentos de jóvenes: el ministerio juvenil ya no existe. ¿Suena a una iglesia que está desapareciendo? No, es una congregacion integrada por familias, cuyos líderes quieren que los padres --más que los maestros de escuela dominical y pastores de jóvenes-- entrenen espiritualmente a sus hijos. Alertados por las estadísticas sobre la deserción de los jóvenes de las iglesias después de la preparatoria, ellos se han vuelto a la Biblia como su único texto educativo y han rechazado las estructuras que segregan a los niños y jóvenes por edades.


"Todos estamos de acuerdo en que existe un problema", dijo el pastor de la iglesia de Ridgewood Dustin Guidry, cuya iglesia comenzó la transición hace siete años. "¿Qué es lo que hacemos al respecto? Lo único que hacemos es volver a los fundamentos, confiando en la suficiencia de las Escrituras.

Guidy aprendió más tarde de otras congregaciones que estaban haciendo lo mismo --cerrando salones de clase, solicitando a los padres --especialmente a los padres varones-- asumir su papel de liderazgo espiritual y algunas veces cancelando la escuela dominical.

En la película Divided, un video controversial que circula en internet y un libro que habla sobre el mismo tema llamado A Weed in the Church (Una mala hierba en la iglesia), los líderes del movimiento alertan que las actividades "no bíblicas" segregadas por edad pueden apartar a los jóvenes de la iglesia.

El pastor Scott Brown, director del Centro Nacional para las Iglesias integradas por familias, con sede en Carolina del Norte, y autor del libro, dijo que muchas de su casi 800 iglesias afiliadas han detenido o reducido sus clases dominicales tradicionales.

"Cuando Jesús reunió a la gente, reunió a las generaciones", dijo Brown. "No las segregó por edad. Él es famoso por decir `Dejad a los niños venir a mí´, pues sus discípulos querían segregar a los niños. Jesús no trabajaba de esa manera".

El pastor Paul Thompson de la Iglesia Bautista del Sureste en Twin Falls, Idaho, fue influido por el libro de Brown cuando presentó una resolución a su iglesia en abril, llamando a "arrepentirse y abandonar" su pasado de segregación, reconociendo que "pocos en nuestra ciudad, estado, región o nación quizá entiendan".

Brown y Thompson dice que la desaparición de los jóvenes de sus asientos en la iglesia fue un catalizador para el cambio.

"Probablemente las preguntas duras son `¿Dónde están los estudiantes y los niños que habían crecido en esta iglesia?", dijo Thompson. "Muchos de ellos viven aquí en Twin Falls todavía, y ellos ya no asisten a la iglesia y no viven lo que les hemos enseñado cuando eran niños".

El pastor Josué Raimundo de la Iglesia Bíblica de la Gracia en Arlington, Virginia, está de acuerdo con el principio que el movimiento de Brown expone, pero piensa que las iglesias pueden aplicarlo diferenciadamente. Aún hay escuelas dominicales en su iglesia pero los jóvenes y los padres se sientan en una gran mesa juntos, tomando turnos leyendo y discutiendo la Biblia.

"El asunto es que los padres se hagan cargo de instruir a sus hijos", comentó Raimundo.

El movimiento centrado en familias es parte de una tendencia más amplia de iglesias que luchan para responder a las estadísticas que señalan una merma de jóvenes entre el 40 y 88%. Christian Smith, director del Estudio Nacional de la Juventud y Religión, dijo que hay motivo de preocupación pero que las estadísticas algunas veces son exageradas.

Smith ha encontrado que el 14% de los jóvenes entre 13 y 17 años se identifican como "sin religión". Ese número casi es el doble de hace cinco años. Y afirma que aquellos números pueden cambiar en la medida que esos jóvenes adultos se casan y tienen hijos.

Sin embargo, Smith no considera a Brown y a otros movimientos de edades integradas como extremosos. Aunque no los considera la panacea, responden fielmente a sus hallazgos sobre el papel clave que los padres desempeñan en el influir de la vida de sus hijos.

"Los padres son tan cruciales que si los separas de sus hijos y los padres creen que algún ministerio profesional cuidará de ellos, eso no será muy efectivo", dijo Smith.

Una gama de ministerios están respondiendo a la investigación con libros, lecciones y conferencias.

La tercera conferencia de D6, un movimiento que explora cómo las iglesias han motivado a los padres a entrenar espiritualmente a sus jóvenes, se llevará a cabo del 21 al 23 de septiembre en Dallas, Texas, esperando a más de dos mil personas de alrededor de setecientas iglesias. Su nombre hace referencia al sexto libro de Deuteronomio, que es además citado por el movimiento centrado en familias por su amonestación a enseñar a los niños los mandamientos de Dios.

"Creo que hay un desbalance en los programas de segregación por edades y que ese desbalance debe ser corregido", dijo Richard Ross, un presentador de D6 y profesor del ministerio estudiantil del Seminario Teológico Bautista del Suroeste. "Pero es desechar algo bueno por solo un defecto el suponer que esos grupos por edades nunca deberían existir."

Darly Nuss, jefe oficial de los ministerios de la Red Nacional de Ministerios Juveniles, también piensa que el movimiento centrado en familias es muy estricto.

"Eso puede funcionar en un segmento pequeño de las iglesias, ¿pero qué hay de aquellos estudiantes que no provienen de familias saludables, que no provienen de una familia nuclear?, Nuss preguntó.

Fuente: USAToday/UniversoCristiano

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