viernes, 23 de septiembre de 2011

Abás proclama la 'Primavera Palestina' tras pedir la adhesión plena de Palestina a la ONU

Joel 3:1-2

"Pedimos el reconocimiento de un estado de pleno derecho de Naciones Unidas". Con estas palabras recibidas con una sonora ovación, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, ha proclamado que quiere el reconocimiento de Palestina ante la Asamblea General de la ONU, donde ha pedido una respuesta a la comunidad internacional y ha anunciado que "ha llegado la hora de la Primavera Palestina".


"Solo tenemos un objetivo: poder estar. Y estaremos", ha declarado desafiante y ha levantado la carta que ha dado al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, donde pide formalmente la adhesión de Palestina, consciente del rechazo de Israel y Estados Unidos a su iniciativa, que puede bloquear la candidatura palestina en el Consejo de Seguridad, donde tiene derecho de veto.

En su intervención, Abás ha defendido que sus esfuerzos por el reconocimiento palestino no se dirigen "a aislar o deslegitimar a Israel", sino a "ganar la legitimidad de la causa palestina".

"Lo único que queremos deslegitimar son las actividades relacionadas con los asentamientos, la ocupación y el apartheid", ha declarado el presidente palestino, que ha acusado directamente a Israel de torpedear cualquier intento de paz con su política de asentamientos.

Reproches a Israel

"La política de ocupación colonial de Israel destruirá las oportunidades de construir una solución de dos estados que tiene el consenso internacional", se ha quejado Abás, que ha detallado una retahíla de agravios de Israel a la Autoridad Nacional Palestina.

El último ejemplo, ha recordado, ha sido la muerte de un palestino a manos del ejército israelí cuando se manifestaba a favor del estado palestino.

Más aún, Abás ha vaticinado que si sigue la política de asentamientos israelíes estará en peligro la misma Autoridad Nacional Palestina que él preside.

El presidente palestino ha detallado la historia de los últimos intentos de paz desde que, según ha recordado, Yaser Arafat -cuyo nombre ha sido recibido también con aplausos- "accediese a que el futuro estadoocupase el 22% de la Palestina histórica y las fronteras de antes de 1967".

El último de ellos, producido solo hace un año, fracasó, según Abás, porque el Gobierno de Israel rechazó comprometerse en los temas de referencia, fundamentalmente en los asentamientos.

"El objetivo del pueblo palestino es la realización de sus derechos nacionales inalienables y del estado palestino independiente con Jerusalén Este como capital, sobre todo el territorio de Cisjordania y la Franja de Gaza y con el logro de una solución de los refugiados palestinos", ha resumido Abás.

Con todo, Abás ha tendido su mano a Israel "para construir la paz" pero ha advertido que la dinámica de los procesos de paz había hasta ahora -y a la que Estados Unidos quieren que vuelvan apelando a las conversaciones directas- ya no es posible porque "la crisis es demasiado profunda".

"Ya no es posible ni práctico volver a hacer lo de siempre, como si todo estuviese bien, es fútil entrar en negociaciones sin parámetros claros", ha advertido tras pedir a la comunidad internacional reunida este viernes en Nueva York una "respuesta" a una pregunta: "¿Permitirán a Israel continuar con la última ocupación en el mundo?"

Petición al Consejo de Seguridad

Un portavoz de la ONU, Farhan Haq, ha confirmado la entrega de Abás de la carta de adhesión al secretario general, que ahora tendrá que evaluarla y enviarla al Consejo de Seguridad.

La petición palestina es rechazada por Israel y contará con un veto anunciado de Estados Unidos, por lo que no podrá convertirse en el estado número 194 de la organización.

En la actualidad Palestina está reconocida únicamente como misión permanente observadora ante la ONU, lo que supone que está invitada a participar como observadora en las sesiones y en los trabajos de la Asamblea General, así como a mantener una misión permanente y un embajador, que actualmente es Riyad Mansur

En la carta se contempla que el futuro Estado palestino tenga las fronteras previas a 1967, incluyendo Jerusalén este, en donde vive casi medio millón de colonos israelíes, al igual que Gaza y Cisjordania.

Tras Abás tomará la palabra en la Asamblea General el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que pretende frenar la simpatía internacional a los palestinos y que ya ha dicho "rechazar" la petición palestina.

Reto a EE.UU.

La iniciativa palestina muestra su pérdida de fe tras 20 años de fallidas conversaciones de paz impulsadas por Washington, el principal aliado de Israel, y la alarma ante el constante crecimiento de los asentamientos israelíes en tierras que los palestinos quieren ocupar como estado en Cisjordania y Jerusalén Este.

Con su reto a EE.UU. y a su presidente, Barack Obama, que en el mismo foro pedía hace un par de días le advirtió de su veto porque "no hay atajos para la paz", muestra también la influencia decreciente de Washington en una región azotada por las revueltas árabes y alianzas cambiantes que han colocado a Israel en un fuerte aislamiento tras perder a dos de sus principales aliados, Egipto y Turquía.

"No es un secreto que la Administración de EE.UU. ha hecho todo lo posible para evitar que vayamos a Naciones Unidas", ha reconocido Abás a los periodistas a última hora del jueves.

"Pero vamos a ir sin dudar y vamos a continuar cualquiera que sea la presión...porque estamos pidiendo por nuestros derechos, porque queremos ser un estado independiente", añadía.

Durante estos días se han estado barajando vías alternativas para desactivar el conflicto: que Abás retrase su solicitud; que la Asamblea General reconozca ahora a los palestinos como Estado observador, no miembro; que se elabore un documento marco con propuestas a ambas partes que lleven a un compromiso y a la vuelta a la mesa de diálogo.


Pero no ha habido ni un solo avance y eso aumenta el temor al estallido de una nueva crisis en Oriente Próximo.

La alianza EE.UU.- Israel

Washington no lo tiene fácil ahora. Por eso está agotando todas las vías de mediación. Su veto en el Consejo de Seguridad a la demanda palestina puede tener consecuencias en el mundo árabe.

“El compromiso de EE.UU. con la seguridad israelí es inquebrantable” dijo Obama, recordando al mismo tiempo su apoyo a la creación de un Estado palestino.

Lo anunciaba hace justo un año ahora, ante la misma Asamblea de Naciones Unidas. Hace algunos meses, lanzaba un discurso al mundo retomando las fronteras de 1967 como base para la negociación entre israelíes y palestinos. Algo que le costó ciertas tensiones con el presidente israelí Benjamín Netanyahu.

Cuenta atrás

Para muchos, el presidente de los EE.UU. ha sido el impulsor de este debate que estamos viviendo hoy. Para otros, está en una situación delicada ahora, intentando mantener un punto de equilibrio entre las aspiraciones legítimas del pueblo palestino y su amistad con Israel.

No hay respuestas inmediatas. Hoy Mahmud Abás solicita su inclusión como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas, pero el Consejo de Seguridad podría tardar meses en pronunciarse.

La Autoridad Nacional Palestina puede conseguir entonces que de los 15 países, nueve voten a favor pero después llegará el veto de uno de los permanentes, EEUU.

De ahí podrían ir directamente a la Asamblea General de la ONU para buscar el estatus de “Estado no miembro”. Es probable que obtenga el apoyo de la mayoría de los 193 países y pase a tener la categoría de observador, algo que permitiría un aumento de sus derechos internacionales. Hay voces que se atreven a pronosticar una demanda ante la Corte Penal Internacional contra la acción militar israelí.

Fuente: RT
 




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