viernes, 9 de noviembre de 2012

Libro de la Semana: FUEGO DEL CIELO


Excelente libro de como estar prepararse para que ocurra el último Gran Despertar-Avivamiento, empieza contigo primero y en consecuencia influyeras al resto de las personas y la iglesia.

Vistazo del autor:

El doctor Mark I. Bubeck es fundador y presidente emerito del International Center for Biblical Counseling (Centro Internacional de Consejeria Biblica). Ha sido pastor por más de cuarenta años y autor de varios libros impactantes. Ya retirado, Mark continua con un ministerio activo como conferencista, escritor y consejero en ICBC. Actualmente reside en Sun City, Arizona.

Extracto de un capítulo:

"Entonces Elías le dijo a todo el pueblo: -Acérquense! Así lo hicieron. Como el altar del Señor estaba en ruinas, Elías lo reparó. Luego recogió doce piedras, una por cada tribu descendiente de Jacob, a quien el Señor le había puesto por nombre Israel. Con las piedras construyó un altar en honor del Señor, y alrededor cavó una zanja en que cabían quince litros de cereal. Colocó la leña, descuartizó el buey, puso los pedazos sobre la leña y dijo: -Llenen de agua cuatro cántaros, y vacíenlos sobre el holocausto y la leña. Luego dijo: -Vuelvan a hacerlo. Y así lo hicieron. -Háganlo una vez más! -les ordenó. Y por tercera vez vaciaron los cántaros. El agua corría alrededor del altar hasta llenar la zanja". 1 Reyes 18:30-35

Me pregunto cómo se vería el mundo si Elías estuviera con nosotros en la actualidad. Se caracterizaría la iglesia de Cristo por estar "ardiendo" o por estar empapada en agua? Nuestro altar estaría en mal estado ... desmoronado y casi disperso?
La verdad es que hoy en día enfrentamos un malestar espiritual que se derrama entre los creyentes, que no será fácil de penetrar. De todas maneras, no será menos complicado de lo que Elías enfrentó en su creciente nación pagana.

Alguien puede negar que nuestra situación es muy parecida a lo que Jesucristo habló cuando él dirigió la palabra a la iglesia de Laodicea?
"Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca. Dices: "Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada"; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú" (Apocalipsis 3:15-17).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué piensas de esto? Tus comentarios pueden ser anónimos o no, y serán muy agradecidos, por más corto que sean. Sé respetuoso.